La fauna mamífera del Parque Nacional Lauca está perfectamente adaptada a la vida en altura, donde el oxígeno es escaso y las noches son frías. Entre los animales más emblemáticos se encuentra la vicuña (Vicugna vicugna), símbolo de elegancia y resistencia, que pasta en manadas en los bofedales y pampas del parque.
Otros herbívoros destacados son la llama y el guanaco, utilizados ancestralmente por las comunidades andinas como medio de transporte y fuente de lana. Más esquivo, pero igualmente fascinante, es el taruca o venado andino (Hippocamelus antisensis), en peligro de extinción.
Entre los carnívoros, el zorro culpeo patrulla los alrededores en busca de roedores, mientras que el sigiloso gato andino y el gato colocolo permanecen ocultos en las zonas rocosas. Los roedores como la vizcacha (Lagidium viscacia) se dejan ver tomando el sol sobre las piedras, y cumplen un rol fundamental en la cadena trófica.
Observar a estos mamíferos en su hábitat natural no solo es un espectáculo inolvidable, sino también un recordatorio del valor de conservar estos ecosistemas frágiles.


